Un romance elevado
Si nos ponemos románticos, poéticos o filosóficos podríamos decir que acompañar la comida con whisky es una meditación compartida…, una danza de armonía sobre el paladar que necesita algo más de concentración cuando nos llevamos un bocado a la boca con un sorbo de un destilado como el whisky. Por lo general, acompañamos las comidas con bebidas que van desde el cero alcohol a otras con poca o moderada graduación alcohólica, como es el vino que, comparado con el whisky, no supera los 15°

