Legalidad e industrialización

La historia del whisky sigue adelante y los difíciles comienzos entre monjes expulsados y la producción ilegal, están por quedar atrás. El elixir color oro había cautivado a la monarquía tan propensa al coñac francés, el brandy y jerez español; permitiendo la producción de manera legal y en cada rincón de Escocia. La revolución industrial estaba golpeando la puerta para ingresar al mundo y cambiarlo para siempre. La producción de whisky no quedaría fuera de estos nuevos procesos industriales y la masificación de la bebida de las cortes se haría popular y exitosa más allá de las inhóspitas islas del Mar del Norte

Los primeros siglos

Volver a los inicios y revisar los hechos del pasado, es un ejercicio propio de los humanos. Desde siempre, la historia se ha nutrido de relatos orales, tradiciones, el arte, y por supuesto, los escritos que el hombre, como raza, ha dejado estampado en la piedra, el papel y el éter, como lo hacemos en nuestros días. Les proponemos recorrer, siglo a siglo, los acontecimientos más destacados del whisky. Una bebida que sedujo a reyes y plebeyos, desde su Escocia natal hasta los confines más lejanos del mundo

El nacimiento del Whisky

El whisky, en términos históricos, es una bebida relativamente nueva. Apenas goza de sus primeros 500 años que comparado con otras, como la cerveza y el vino, recién está dando sus primeros pasos. Escoses e irlandeses se disputan la paternidad del dorado líquido. Irlanda se jacta que fueron sus antepasados los primeros en producir lo que en aquel entonces se conocía como un brebaje medicinal, que solo se comercializaba por médicos, boticarios, y barberos. Pero es Escocia quien puede enseñar fehaciente sus pruebas al mundo